EL ORIGEN
10 años. Una promesa.
Chiyuc, Alta Verapaz. Bajo la lluvia, un niño de diez años cortaba café en una finca ajena. Ese día, Erick le dijo a su hermano: "Algún día tendré mi propia marca, con mi nombre". Su hermano asintió, aunque el contexto decía que era imposible.
Pasaron 19 años. Pasaron miles de kilómetros de marcha. Pasó una medalla de plata en Londres 2012.
EB no nació en una sala de juntas. Nació en esa montaña, como una declaración de intenciones. Nuestro lema, "Ten cuidado con lo que deseas", no es un slogan; es una advertencia empírica: si tienes la disciplina para perseguirlo, el deseo se cumple.
LA METODOLOGÍA
No creemos en la suerte.
La excelencia no es un acto; es un hábito repetido hasta el cansancio. Erick no llegó al podio olímpico por casualidad, sino por obsesión al detalle.
Aplicamos esa misma mentalidad de alto rendimiento al café. No permitimos granos defectuosos. No aceleramos el tueste para vender más rápido. Cultivamos a 6,280 pies y secamos en camas africanas porque es la manera difícil, pero es la única que garantiza un perfil de taza superior.
Si buscas atajos, esta no es tu marca. Si buscas el resultado de la constancia, bienvenido.
EL PROPÓSITO
Combustible para tu propia leyenda.
Más allá de la medalla y la finca, EB existe con un propósito funcional: financiar sueños.
Una parte tangible de cada bolsa apoya proyectos en comunidades vulnerables de Guatemala. Pero el impacto inmediato está en tu escritorio.
Diseñamos este café para ser el compañero silencioso de tus horas de enfoque. Ya sea que entrenes al amanecer o construyas un proyecto al anochecer, tostamos este grano para que tengas la energía de cumplir tu propia profecía.